Controlar el flujo, la presión, la temperatura y la geometría del sistema de admisión es esencial para mejorar la respuesta del motor. Nuestro enfoque une precisión digital, análisis térmico y validación física para garantizar resultados reales.
El dato inicia todo.
La temperatura condiciona el rendimiento.
Modelar lo que otros adivinan.
Las mejoras se prueban, no se interpretan.
Carbono de alto rendimiento.
*Datos banco de pruebas.
Nuestro proceso garantiza que cada admisión se desarrolla hasta superar el rendimiento base del vehículo.
Siete fases. Un único estándar
Cada paso tiene un objetivo: mejorar la eficiencia del motor sin comprometer fiabilidad ni temperatura.
Proceso de escaneado de piezas originales o del vano motor.
Imágenes que transmitan precisión.

Sensores, mediciones o capturas que ilustren el estudio del calor en el entorno del motor.
Contexto real en vehículo, no imágenes genéricas.

Capturas de modelos CAD.
Comparativas entre pieza original y diseño propio.
Detalles de zonas optimizadas o modificadas.

Visualizaciones del flujo de aire.

Prototipos impresos en 3D o primeras versiones funcionales.
Pruebas de encaje y montaje en vehículo durante la fase de desarrollo.

Vehículo en banco.
Imágenes de gráficas mostrando rendimiento stock VS rendimiento obtenido.

Proceso de fabricación en fibra de carbono.
Preparación de moldes, colocación manual de fibras, refuerzos y zonas críticas.
Trabajo artesanal controlado.

Revisión individual de cada pieza antes del envío.
Comprobación de encajes, tolerancias y zonas críticas.
